Jesús dice: “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.” (Apocalipsis 1:8). El Señor Jesús “ni tiene principio de días, ni fin de vida” (Hebreos 7:3) por lo que Jesús es el principio y fin de todo y Jesús también nos dice que él es “el principio de la creación de Dios” (Apocalipsis 3:14), con estas palabras Jesús nos enseña que en él fueron hechas todas las cosas y por él y para él; esto es porque dice la Escritura: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” (Génesis 1:1) y dice la Escritura sobre Jesús que “él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten” (Colosenses 1:15-17) y siendo Jesús la imagen de Dios, la Biblia también lo llama “el Verbo de Dios” y de él dice que “en el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” (Juan 1:1-3)
Jesús se llama “principio y fin” (Ap. 1:8) también “el principio de la creación de Dios: (Ap. 3:14) y dice la Biblia que “en el principio creó Dios los cielos y la tierra” (Gen. 1:1); siendo Jesús el principio dice la Biblia que “en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra” (Col. 1:15-17); por tanto, cierta y verdaderamente Jesús es el principio y fin y el principio de la creación de Dios y todas las cosas fueron por él hechas y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho y todo fue hecho para él y todas las cosas, incluyendo a los seres humanos, “en él [en Jesús] subsisten” (Col. 1:17); el ser humano intenta ignorar a Jesús pero no puede, solo se enceguece a si mismo porque en Jesús subsistimos, somos y vivimos.
Y ahora amplio un poco el parrafo anterior para que se entienda mejor: Jesús es la imagen misma de Dios y en Jesús fueron creados los cielos y la tierra (Colosenses 1:15-17) porque Jesús es el principio (Apocalipsis 1:8, 3:14) en el cual fueron creados los cielos y la tierra (Génesis 1:1) y como en Jesús es que fueron creados los cielos y la tierra dice la Escritura que “en él vivimos, y nos movemos, y somos” y “linaje suyo somos” (Hechos 17:28). En Jesús vives, te mueves y eres y linaje suyo eres, por tanto, no puedes ignorar a Jesús solo puedes venir a él para que te de la vida eterna por tu fe en él. Y aunque lo ignorases voluntariamente, un día te postraras delante de él porque él te juzgará ya que el Señor dijo: “Por mí mismo hice juramento, de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada. Que a mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua.” (Isaías 45:23)
Por tanto, no puedes ignorar al Señor Jesús quien es nuestro principio y fin y es el Autor de nuestra salvación y de la vida, por lo que en ningún otro hay salvación porque por él, para él y en él fueron creadas todas las cosas visibles e invisibles que están en los cielos y en la tierra. Así que arrepiéntete de tus pecados y cree que Jesús es el Señor y Salvador y serás salvo.
Pero también dice el Señor Jesús que él es el fin y no porque él tenga fin; el Señor Jesús no tiene fin, de él está escrito: “Desde el principio tú fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, mas tú permanecerás; y todos ellos como una vestidura se envejecerán; como un vestido los mudarás, y serán mudados; pero tú eres el mismo, y tus años no se acabarán.” (Salmo 102:25-27) y “mil años delante de tus ojos son como el día de ayer, que pasó” (Salmo 90:4). Jesús es el fin porque habiendo él creado los cielos y la tierra en él y por él para él; él mismo les pondrá fin para hacer cielos nuevos y tierra nueva:
Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
Apocalipsis 21:5-7
Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra simiente y vuestro nombre.
Isaías 66:22
Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.
2 Pedro 3:10-14
El Señor Jesús ha dispuesto destruir los cielos y la tierra en que vivimos y hacer cielos nuevos y tierra nueva, conoce que Dios quiere que tu tengas parte con él en esos cielos nuevos y tierra nueva que él hará, pero para eso debes arrepentirte de tus pecados y convertirte de todo corazón al Señor Jesús en quien fueron creadas todas las cosas y todas las cosas subsisten por la palabra de su poder:
Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todo, por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo hecho la expiación de nuestros pecados por sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.
Hebreos 1:1-3
Por tanto, arrepiéntete de tus pecados y cree en Jesucristo el principio y fin y tendrás vida eterna y paz con Dios porque fuera de Jesús no hay salvación porque en él y por él y para él fueron creadas todas las cosas y a todos los seres humanos y él es nuestro Dios y nosotros ovejas de su mano, si hoy escuchas su voz no le seas duro de corazón y arrepiéntete y cree que Jesús es el Señor y Salvador y serás salvo. Cree, tan solo cree que Jesús es el Señor y Salvador, el principio y fin y tu no perecerás jamás porque a todos los que creen en él Jesús les da vida eterna.
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
Juan 10:27-28
De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.
Juan 6:47
De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte.
Juan 8:51
Por tanto, arrepiéntete de tus pecados y cree en Jesús y conviertéte con todo tu corazón, alma y fuerzas al Señor Jesús y vivirás eternamente; porque fuera de Jesús no hay ni habrá vida eterna ni salvación porque él es el verdadero Dios y la vida eterna (1 Juan 5:20)
La paz sea con usted y con los suyos.